martes, 11 de diciembre de 2012

La vida es un trabajo solitario.

De cuando en cuando únicamente
te ofrecerá el destino alguna rosa
para que -iluso vividor de horas fugaces-
la admires,
la desees,
la disfrutes,
y -aliviada tu ansiedad por un momento-
retornes al camino satisfecho.

Vivir es un trabajo solitario;
de cuando en cuando, sin embargo,
nos ponemos de a dos,
para la foto.

Gerardo Markuleta